Los nuevos mitos sobre las máquinas que fueron creadas originalmente para controlar el tiempo o el clima, se aplicaron luego a la medicina, a la industria farmacéutica y a la educación, aplicaciones que al tratar de mejorar las condiciones de vida humana en realidad las empeoraron. El problema es que la tecnología y la internet se han vuelto factores determinantes para la desigualdad social. El avance de la automatizacion y digitalización, generan mucho desconcierto al provocar inestabilidad laboral. A medida en que aumentan las capacidades de las computadoras aumentaron las profesiones vulnerables.
En el capítulo 1 se trató de analizar cómo surgió históricamente la inteligencia artificial. Aquí vimos como la inteligencia artificial es un proceso reciente que surge en el contexto histórico del siglo 19 en los países europeos. Y más concretamente, en el momento de crisis del proyecto de la Ilustración. Es así como el mito del artificio técnico se cuestiona desde una reacción romántica (en lo literario y en lo filosófico). Los grandes poetas como Goethe, Novalis, Holderlin o filósofos como Hegel, Shelling, y muchos otros establecieron las bases para cuestionar el desarrollo tecnológico e industrial. El hilo conductor de este capítulo y de los siguientes fue el concepto de cuenca semántica de Gilbert Durandt, concepto que consiste en relacionar símbolos que perduran a través de los. siglos y de diferentes épocas, por ejemplo los símbolos del romanticismo alemán que se relacionan con símbolos de la época gótica y a su vez con los símbolos del terror de la época contemporánea.
En el capítulo 2 se trató de la literatura y de la estética gótica donde se advierte un rescate de otros modos de racionalidad basados el conocimiento de lo sensible, de la intuición, de las emociones y en general de las culturas antiguas sepultadas por el desarrollo industrial. La idea central de este capítulo fue señalar que los mitos no caducan nunca ni se reducen a un momento histórico determinado. Por eso resurgen en la época actual como fantasmas o espectros que aluden a arquetipos colectivos como el ser humano artificial.
- La inteligencia artificial es una cosa ligada estrechamente al desarrollo de la tecnología. Esto significa que al conectarse con el proceso educativo ha trasformado la enseñanza de la escritura y de la oralidad (elementos de la pedagogía tradicional, es decir, del libro y de la clase dictada por el docente). Al imponerse el nuevo entorno de las imágenes electrónicas se ha modificado todo el proceso pedagógico.
El mito del ser humano artificial en la educación equivale al nuevo dominio de las imágenes surgidas del nuevo entorno digital electrónico.
La educación actualmente se enfrenta a la inteligencia artificial en la medida en que resurge el ideal del modelo de educación tecnica como algo deseable para la humanidad. Cuando hablamos de inteligencia artificial no debemos caer en el equívoco de que las máquinas o las computadoras pueden pueden ser capaces de pensar. Ello es imposible porque carecen de conciencia. Aunque los dispositivos pueden hablarnos (en forma de asistentes como Alexa, Siri, Google, Chat GPT, etc) sin embargo no pueden comprender o pensar como seres humanos. Únicamente responden a una programación y a procesos mecánicos de autoaprendizaje.
- La inteligencia humana es ante todo unidad indisociable entre palabras, pensamientos y afectos. El mito de la inteligencia artificial es entonces el sueño de que algún día no muy lejano se pueda alcanzar modalidades que superen la inteligencia humana. La educación se enfrenta hoy ante la alianza entre una dominación tecnológica y una nueva religiosidad. Estamos ante un proceso de regresión oscurantista en la medida en que el ciberespacio y la internet se asocian a la onmipresencia divina. Esta alusión al regreso a una edad oscurantista ¿significa un retorno a las tinieblas o a una edad media?¿ O quizá a una experiencia de nihilismo y desesperanza? Como bien aclara James Bridle en su libro La nueva edad oscura, se trata más bien de una incapacidad para ver con claridad lo que tenemos por delante y actuar en el mundo. No se trata de oponerse a la tecnología sino de reflexionar mejor creando nuevas metáforas (Bridle, 2020, 22). El problema es que la tecnología nos ha llevado a una situación contradictoria, cuanta más información y conocimiento tenemos resulta más dificil comprender la realidad. Admitir que existe lo indescriptible es una de las facetas de la nueva edad oscura: que existen límites para lo que la mente humana puede conceptualizar.
- No se puede negar el hecho de que las transformación de la educación se debe a la planetarización o globalización de la cultura. Esto hace que se transforme la parte de lo oral y de lo escrito por efecto de los nuevos entornos electrónicos. En lo más específico, la educación en el aula como cambio del paradigma docente- estudiante. En la educación tradicional la relación se planteaba fisicamente como intención de entendimiento. Su crisis se debe al autoritarismo que se deriva de la perdida de distancia. Con la inteligencia artificial que se quiere imponer a las escuelas a nivel mundial la técnica ocupa el lugar del maestro y el proceso educativo se vuelve un sistema neutro, objetivo que funciona con algoritmos: de tal manera que leer un libro, escuchar música, investigar y aprender: estas y muchas otras actividades se rigen cada vez en mayor medida por lógicas algorítmicas y son controladas por procesos computacionales opacos y ocultos” (Bridle, 2020, 49).
- Cada vez más desaparece la conciencia y el proceso educativo se convierte en algo relacionado con el funcionamiento de las máquinas. La computación sustituye al pensamiento consciente. Pensamos cada vez más como robots, hasta el extremo de dejar de pensar. La realidad adopta la apariencia de una computadora.
