
¿Qué significa pensar la realidad desde América Latina? Así se llama un libro importante de Juan José Bautista, filósofo boliviano del que habría que contar mucho.
¿Y ahora de quién vas a contar su vida? Bueno, piensas que podrías referirte otra vez a la vida de tus amigos que se quedaron o que se fueron de Bolivia. Entre los primeros están Jorge Zabala. Y entre los que se fueron: Juan José Bautista (que se fueron sin temor a convertirse en migrantes eternos) Todas estas vidas están fuera de lo ordinario por lo que valdría la pena contarlas aunque sea de una manera muy vaga o incompleta. Sabes que no eres un buen narrador pero no puedes evitar que esos amigos no te dejen dormir y que se te presenten en tus sueños contándote y contándote…
A Juan José Bautista lo conociste en la UNAM en los años 80. Te encontrabas con él en los cursos y seminarios de Enrique Dussel. En esa época, era difícil dedicarse sólo a estudiar por lo que había que conseguirse un trabajito para sobrevivir. A lo largo de más de 20 años te encontrabas con Juan José una y otra vez, y lo que siempre te sorprendía era que andaba siempre viajando entre La Paz, Nueva York, Cuba, Costa Rica o que pensaba irse a Alemania (a investigar El Capital de Marx en sus “cuatro redacciones”).
Nunca decía que se íba a turistear sino que tenía un fin concreto como buscar unos escritos, ciertos papeles en viejos archivos o entrevistarse con alguien como el gran teólogo de la liberación Franz Hinkelammert.
Lo que te llamaba la atención no solo era su gran inteligencia sino también su audacia para moverse por los países como si estuvieran a la vuelta de la esquina. Te leía lo que escribía, casi siempre proyectos, pero siempre tocando temas cruciales. A él no le preocupaba en lo más mínimo conseguirse una plaza de tiempo completo para ingresar al SNI, sino sólo vivir para pensar (pensar la realidad de América Latina, no cualquier cosa). Tu le decías que, para eso, le iría mejor afincarse en una institución pero él siempre te decía que no, porque quería volver a Bolivia. ¡Pero si acabas de estar ahí! -le decías – y siempre te respondía “sí, pero ya me urge volver y no quisiera echar raíces en México”.
Una vez, en los años de 1990 lo encontraste en una librería y te dijo que todavía no se había titulado ni se había afincado en Bolivia porque se había ido a estudiar a un prestigioso instituto de Nueva York. ¿Y qué estudiabas? le preguntaste. Comenzó a hablarte de sus ambiciosas inquietudes reflexivas como intentar construir categorías para pensar la realidad de América Latina.
Otra vez te lo encontraste en la casa de Enrique Dussel (él mismo te abrió la puerta como si viviera ahí) ¿qué haces aquí, le dijiste? Es que estamos trabajando. Por entonces ya era su profesor adjunto. ¿Y que están trabajando? Enrique tenía la costumbre de organizar encuentros filosóficos. Te acuerdas que en uno de esos encuentros con Karl Otto Apel, el maestro de Jurgen Habermas, le dijiste más o menos lo siguiente: “Bueno, profesor Apel, ya hemos tenido varios encuentros con usted, mientras han habido cambios importantes como la revolución zapatista pero usted nos sigue hablando de lo mismo como si la realidad no hubiera cambiado”. Y es que en efecto, el problema era pensar la realidad de América Latina. Todos nos quedamos pasmados porque nadie se atrevía a hablar de esa manera. Sólo Dussel sonreía porque, claro, conocía bien el carácter de los bolivianos.
Dussel quería visitar Bolivia. Nadie mejor que Juan José para acompañarlo. Cuando se presentaron y expusieron sus ideas en La Paz, causaron mucho impacto. Juan José brillaba con su propia luz filosófica porque se encontraba en su medio como el pez en el agua. Decía “¡cuán hermoso sería que coincidieran los movimientos sociales del Oriente y de las demás ciudades bolivianas”!
Juan José no era un filósofo regionalista sino que tenía una visión más amplia de la realidad boliviana, En esta visión estaba pensar la realidad de América Latina.
La última vez que lo viste, te dijo que esa visión la había desarrollado en un libro ¿Qué significa pensar desde América Latina?” libro con el que había ganado el Premio Libertador al Pensamiento Crítico, 2015, uno de los más altos reconocimientos a los pensadores latinoamericanos .


Bueno, le dijiste, y con el dinero que te ganaste, y habiéndote doctorado, ya podrás comprarte tu casita y dejar de andar peregrinando por el mundo ¿no? Te dijo que sí, pero tú sabías que no se quedaría en México sino que se iba a instalar definitivamente en Bolivia. Eso era su sueño pero el 11 de mayo de 2021 falleció en su amada La Paz a los 62 años.
Lo que queda de él es una obra filosófica muy importante no sólo para Bolivia sino para América Latina, empeñada más que nunca en construir categorías propias para pensar la realidad actual.
Aunque tuvo una vida emocional y laboral inestable fue un maestro en toda la extensión de la palabra. Tuvo una vida fecunda, muy interesante y fuera de lo común.
Más allá del premio que sin duda mereció por su perseverancia reflexiva y dedicación al estudio, pudo trascender con una obra original las limitaciones del tiempo y de las naciones.
¡En hora buena! ¡Muchas felicidades querido amigo!
Un comentario en “Pensar la realidad desde América Latina: Juan José Bautista y la filosofía propia”