Modernidad y cuestión indígena

Uno de los problemas que se nos plantean hoy en México y en América Latina después del derrumbe del «socialismo real» es el de repensar la teoría política de Marx. Hoy, cuando acabamos de conmemorar los  150 años de la publicación del Manifiesto Comunista, se nos presenta una buena ocasión para desarrollar tal reflexión. Lo que llama mucho la atención del Manifiesto es que parece sobrepasar siempre sus lecturas, por ejemplo las que se intentaron hacer en los años 20 con Labriola, Korsch o Trotsky, o en los años 60 cuando el socialismo revolucionario estaba a la vuelta de la esquina. Obviamente hoy la situación ha cambiado y exige una nueva lectura.  En vez de la actualidad del socialismo parece que nos encontramos con un retroceso.

Vista esta cuestión desde la perspectiva de las revoluciones indígenas de nuestro tiempo, lo que más nos interesa del Manifiesto es rescatar su poderoso argumento  para fundamentar un programa de modernismo internacional. Esta posibilidad fue planteada también por los populistas rusos: ellos argumentaban que la atmósfera explosiva de la modernización en los países de Europa occidental (la ruptura de comunidades campesinas y el aislamiento del individuo, el empobrecimiento masivo y la polarización de clases), podía ser una característica cultural, más que un imperativo inexorable para toda la humanidad. ¿Por qué las naciones no habrían de alcanzar una fusión más armoniosa entre las tradiciones indígenas y las potencialidades de la vida moderna?

Reconociendo esta inactualidad imposible de negar, empieza un importante libro de Jorge Veraza(1) El estilo del autor es como siempre muy  desconcertante. Para hablar del Manifiesto empieza hablando de Jimi Hendrix, de la comunidad de mujeres según Marx y Engels, o de una canción de los Beatles: Lucy in the sky.

modernidad y revolución indígena

Pero luego Veraza deja paso a una reflexión filosófica rigurosa (no por ello menos divertida, gozosa, antisolemne), y empezamos a descubrir ideas originales o por lo menos interesantes. El autor con tono irreverente, evitando en todo momento las pesadas reglas académicas que obstaculizan el debate filosófico, de golpe nos introduce en algunas de las más  oscuras divagaciones posmodernas de ciertos intelectuales neozapatistas.

Y así, poco a poco, vamos descubriendo el primer mérito de Jorge Veraza. Con su estilo poco ceremonioso nos obliga a discutir, o por lo menos a crearnos la necesidad de pensar si son válidas las ideas postuladas por esos intelectuales cuando nos quieren hacer creer que ahora se trata de construir una práctica política totalmente nueva, rompiendo incluso todo vínculo con la tradición del pensamiento de Marx. Nos damos cuenta de que aunque el libro parecía difícil, casi aforístico y disperso (daba la impresión de contener ensayos aislados, escritos en diferentes épocas), podemos encontrar puntos de vista que nos aclaran la coyuntura política actual a partir de una estructura lógica y un hilo conductor o tesis central. La estructura consiste en dos partes: la primera parte trata de leer nuestro tiempo desde El Manifiesto Comunista y la segunda parte de leer el Manifiesto desde nuestro tiempo.

En cuanto al hilo conductor se puede decir que consiste en la idea de que el Manifiesto tiene cierta autonomía relativa. No sólo es un documento coyuntural, sino que plantea una teoría de la revolución que sigue siendo válida hoy. El que no tuviera efectos en la clase obrera de su tiempo se explica por el hecho de que esta clase sufrió los efectos de la ideología capitalista. Para el autor, la teoría de la revolución del Manifiesto es válida mientras dure el sistema capitalista.

Este planteamiento central es lo que a mi juicio hace importante el libro de Jorge Veraza. Se enfoca el Manifiesto no sólo en su época, sino que alcanza el capitalismo neoliberal. Se trata entonces no de una lectura ortodoxa, dogmática, sino de una lectura creativa, atenta a los nuevos problemas de la sociedad actual. En la medida en que al autor le interesa invitarnos a leer el Manifiesto desde los problemas de la sociedad actual, resulta comprensible que desemboque en una reflexión crítica sobre la situación actual del movimiento revolucionario internacional. En este sentido es que desde la introducción polemiza con los planteamientos recientes sobre el poder, el significado de la democracia o las interpretaciones más difundidas en nuestro medio sobre el derrumbe del «socialismo real».

Sobre el poder, el autor argumenta que necesitamos otra manera de pensar la política, no tanto en términos de «tomar el poder», sino más bien en términos de desarrollar otras alternativas fuera del Estado. Sobre la democracia, el autor sostiene la tesis clásica de la autogestión o del gobierno de productores y no tanto de la representación y el pluralismo socialista.

En cuanto a las interpretaciones del derrumbe del «socialismo real» según Veraza, muchas son cuestionables, por no decir falsas, ya que el derrumbe no marca el fin de las utopías ni menos de la vigencia de la tesis sobre la necesidad de la dictadura del proletariado, sino que urge a distinguirla de las imposturas.  Esto significa  que:

1.- Es un error identificar la política comunista con el  «socialismo real».

2.- La causa del derrumbe se debió a la fuerza del capitalismo.

3.- La  ex URSS nunca fue socialista, sino capitalista «la revolución de octubre fue una revolución burguesa pero llevada a cabo por el proletariado y el campesinado». (2)

Ante estas tesis mi reacción es múltiple. En algunas cuestiones encuentro coincidencias, como por ejemplo en torno de las falsas interpretaciones del derrumbe del «socialismo real». Ciertamente no se puede negar el impacto del capitalismo,  tampoco las condiciones históricas en que se desarrolló tal sociedad; no se trataba de construir una sociedad socialista, sino de modernizar económicamente un país precapitalista. Es decir, en la medida en que Rusia era un país atrasado, lo que se imponía era la construcción de una base capitalista.

Leer texto completo

Deja un comentario

Descubre más desde Samuel Arriarán

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo