La teoría pedagógica de Adolfo Sánchez Vázquez

la teoría

1. El origen del concepto de  praxis educativa

¿En qué consiste la teoría pedagógica de Sánchez Vázquez? Hay que entender primero su concepción de la praxis educativa. Esta concepción se deduce de la tesis III de Marx sobre Feuerbach. El conocimiento adquirido por el individuo de la sociedad es un entendimiento condicionado. Aquí el educador determina, pero la praxis implica dialectizar la educación. Esto significa que el educador no sólo educa sino que también  debe ser educado. Ello implica no reducir la praxis a un problema gnoseológico o a una cuestión puramente especulativa. El ser humano no es algo pasivo. Para Sánchez Vázquez la transformación implica no una vía simplemente teoricista sino una práctica educativa revolucionaria. Se trata de conectar con aquello que Gramsci denominaba una lucha por la hegemonía cultural, es decir, por el control de los aparatos ideológicos del Estado.

¿Y por qué la praxis educativa equivale a una práctica revolucionaria? Porque la pedagogía tiene una dimensión ideológica. Hay dominación de clase como dominación educativa y cultural. Esto significa que no podemos comprender la pedagogía en abstracto sino siempre con relación a las condiciones económicas y políticas de la sociedad en que vivimos. Si se trata de desarrollar una nueva pedagogía, hay que ver sus relaciones con la clase política y los intelectuales. El papel de la escuela no se reduce a la simple reproducción de la ideología dominante. Para Sánchez Vázquez, los maestros y estudiantes constituyen un grupo ligado a la intelectualidad orgánica, es decir, al bloque  ideológico opuesto al bloque hegemónico capitalista.

Si se queda uno con la idea de la tesis III de Marx sobre Feuerbach de que los educadores deben ser educados, se reduce la praxis a la vía puramente pedagógica. Para Sánchez Vázquez hay que conectar esta tesis con la tesis once para comprender que no se trata sólo de interpretar sino de transformar la realidad. De otra manera nos quedaríamos atrapados en la pura tarea de denunciar la manipulación que reduce todo al planteo de que los educadores deben ser educados. La praxis educativa no puede plantearse de esta manera que únicamente concibe la educación como una isla separada de la sociedad. La praxis educativa para ser coherente tiene que plantearse primero la transformación del Estado y de la sociedad.

La praxis no tiene nada que ver con las ideas tradicionales de práctica. Por más que en el campo educativo haya muchos autores que critican la formación docente como formación teoricista, sin embargo no llegan a vislumbrar el concepto de la praxis como transformación política y social. Para estos autores la pedagogía se reduce a “modos de hacer” y comportarse individual y “eficientemente” en el aula. El problema es que no rompe con el mundo de la producción donde se desarrolla la enajenación. Al reducir la práctica a lo que ocurre empíricamente en la escuela, no se comprende que la praxis incluye la vida cotidiana y el mundo de las mercancías que producen dicha enajenación.  Para Sánchez Vázquez la praxis es una forma de superar la enajenación mediante la creación de otra realidad. Esto significa concebir la praxis como actividad revolucionaria. La praxis no es práctica en el sentido de cualquier acción empirista sino transformación política y social.

2. Aplicaciones de la teoría pedagógica

Según Sánchez Vázquez existen muchas maneras de aplicar la pedagogía, por ejemplo en la enseñanza de las ciencias, de la filosofía, de la ética y de las artes. Cuando hoy vemos que en México se reduce esta enseñanza al adiestramiento tecnológico por lineamientos neoliberales, es importante recordar el modo en que él argumentaba su utilidad. La verdadera pedagogía no tiene nada que ver con lineamientos positivistas o metodologías empiristas de enseñanza y aprendizaje; es más bien una habilidad para comprender los más difíciles problemas filosóficos  de la educación, es decir,  la pedagogía consiste –para él-  en enseñar a pensar. ¿Qué significa enseñar a pensar? Por ejemplo cuando en sus clases analizaba el movimiento estudiantil o la reforma de la educación superior, lo pedagógico para Sánchez Vázquez consiste en saber comprender la correlación de fuerzas sociales y políticas en un momento determinado ¿cómo se plantea la relación entre los movimientos sociales y el movimiento estudiantil? Esta relación la veía él en la discusión sobre la  realización de una reforma de la universidad donde se definiera frente a los tres proyectos de universidad que impulsaban los principales sectores: 1) la  universidad elitista, jerárquica y vertical; 2) la universidad populista o universidad pueblo;  3) la universidad empresarial.  

En este último proyecto se trata de convertir la universidad pública en privada; ponerla en función del mercado y de la rentabilidad. Esta idea de universidad se impone por las recomendaciones de organismos internacionales. Para Sánchez Vázquez una verdadera reforma de la universidad significa no optar por ninguna de estas tres ideas o proyectos. Hay una cuarta que es mejor y que consiste en garantizar  una serie de condiciones como las siguientes: libertad de cátedra y de investigación; defensa de la autonomía frente al Estado, los partidos o cualquier organización social; educación gratuita para los estudiantes y apoyo material suficiente; acceso del mayor número posible de estudiantes a la universidad  pero con base a sus aptitudes probadas; democracia interna a partir de una  Ley Orgánica.  

Se puede afirmar  que esta propuesta de Sánchez Vázquez resulta muy  vigente.

En sus clases en la UNAM lo que Sánchez Vázquez hacía era plantear un tema y problematizarlo, no de cualquier forma, sino desde cierta perspectiva metódica y conceptual. El problema podía plantearse de diferentes maneras siempre que supiéramos contextualizarlo. Pero lo más importante era saber confrontar argumentos. Así, los problemas más confusos podían adquirir claridad y lógica. Esta manera de analizar los problemas implicaba pensar, interpretar, y no tanto ajustar la realidad a conceptos. Así aprendí a tratar los problemas de la teoría pedagógica como objetos de investigación que requerían un punto de vista o perspectiva metódica y conceptual. Había que interpretar el mundo a partir como problema de crisis de las clases sociales y de la historia. Para Sánchez Vázquez, la teoría pedagógica (al igual que su teoría ética, estética y política)  se fundamenta en tres concepciones básicas:

  1. La del ser humano como individuo creador.
  2. La concepción de la historia como proceso determinado por la praxis humana.
  3. La concepción de la sociedad como lucha de clases.

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